lunes, 3 de agosto de 2015

MÉTODOS CIENTÍFICOS

EXPLICACIÓN AXIOMÁTICA: consiste en sostener que toda explicación debe partir de unos principios indemostrables (axiomas) por evidentes.
Puede ser consistente cuando en sus axiomas se puede deducir una conclusión y la contraria.

EXPLICACIÓN INDUCTIVA: consiste en admitir que a partir de determinados casos particulares se pueden obtener enunciados generales y, por lo tanto, descubrir las leyes que rigen el comportamiento de los objetos.
-Crítica de Popper: la inducción no es sostenible no desde el punto de vista lógico ni del psicológico. No se pueden justificar como verdaderas ni como probables teorías así surgidas. En todo caso podemos afirmar que una teoría es preferible a otra en un momento dado de la investigación.


EXPLICACIÓN HIPOTÉTICO-DEDUCTIVA: el método más utilizado en la actualidad. Consiste en establecer hipótesis a partir de la observación, deducir consecuencias demostrables y comprobables con nuevas observaciones o por medio de experimentos. El punto de partida es la observación que se realiza siempre desde una teoría relacionada con el problema planteado.

Pasos del método:

CUERPO DE CONOCIMIENTO (CIENCIA)
  1. DETECCIÓN DE UN PROBLEMA
  2. FORMULACIÓN DE UNA HIPÓTESIS
  3. DEDUCCIÓN DE LAS CONSECUENCIAS EMPÍRICAS O PREDICCIONES
  4. CONTRASTACIÓN EMPÍRICA:
  • Si se cumplen las predicciones se da la confirmación de la hipótesis (provisional) y se incorpora al CUERPO DE CONOCIMIENTO.
  • Si no se cumplen las predicciones se refuta o se da la falsación de la hipótesis y hay que volver al paso 2 FORMULACIÓN DE LA HIPÓTESIS.


MÉTODO HERMENÉUTICO: es propio de las ciencias humanas. Los hechos humanos implican al propio sujeto observado. Este método no pretende explicar los hechos desde un análisis causal sino que su fin es comprender los hechos humanos. El método hermenéutico trata de interpretar los hechos basándose en un previo conocimiento de los datos de la realidad que trata de comprender.
Toda comprensión se realiza desde una precomprensión la perspectiva histórica y cultural.


LIMITES DE LAS CIENCIAS
¿QUÉ PODEMOS ESTABLECER PARA DESLINDAR LO QUE ES PSEUDOCIENCIA DE LOS QUE ES CIENCIA?

VERIFICABILIDAD: un enunciado es científico si y solo si es verificable (comprobar si sucede aquello que se afirma). Representantes positivistas lógicos y círculo de Viena).


FALSABILIDAD: sólo las hipótesis falsables pueden ser científicas. Una proposición es falsable o refutable si existe la posibilidad de hallar un hecho observable o hacer un experimento que permite demostrar su falsedad.
Todos los métodos son conductores científicos.
El universo es eterno, por lo tanto no científico ni verificable.

TEORIA SOBRE EL CAMBIO DE LA CIENCIA. (KUHN)
Para Kuhn los científicos practican una disciplina científica dentro de un paradigma. Un paradigma es un conjunto de supuestos y creencias básicas. 
Existe un período de ciencia normal que permite resolver problemas dentro del paradigma aceptado.
Crisis: contradicciones internas que impiden dar respuestas.
Revolución científica: sustitución de un paradigma por otro.
Sucede un nuevo paradigma que constituye un nuevo período de ciencia normal.


IMRE LAKATOS: PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN.
Lakatos considera que no se pueden comparar teorías sino unidades más amplias llamadas programas de investigación.
Los programas de investigación compiten entre sí para dar cuenta de los problemas científicos. Gana el programa más osado.

PAUL FEYERABEND. TEORÍAS GLOBALES.
Las teorías globales son teorías que tratan de comprender grandes ámbitos de la experiencia y se fundamentan en supuestos metafísicos. Todas las teorías son inconmensurables. Ningún método es universalizable. Nada hay fijo ni obligatorio. Todo vale.



UNIDAD VI. EPISTEMOLOGÍA

La ciencia es la actividad humana que da lugar a un cuerpo sistemático y organizado de conocimientos que hace uso de leyes o principios generales.

La ciencia va más allá del sentido común y avanza utilizando un método.

-          Visión científica del mundo.
La ciencia como la entendemos hoy tiene sus orígenes en el Renacimiento: búsqueda de regularidades expresables matemáticamente.

-          Origen del método científico.
Francis Bacon (1561-1626) fue el primero en tratar de diseñar un nuevo método de investigación de la naturaleza.
Parte de la idea de que hay que despejar el pensamiento de los prejuicios. No admitir por tanto hipótesis previas. No utilizar matemáticas.


Al rechazar la matemática y privilegiar la inducción se aleja del camino de la ciencia moderna, aunque su modo de entender la observación influyó posteriormente por ejemplo en Newton.

Galileo supo encontrar el camino de la ciencia experimental utilizando dos caminos: teoría –con hilo conductor matemática; experiencia –utilizando instrumentos. Esto constituye el método hipotético deductivo.





Newton termina de dar forma a esta búsqueda de un método al descubrir únicamente las relaciones matemáticas.

TEXTO 1: Las opiniones científicas son racionales y objetivas como las del sano sentido común: pero mucho más que ellas. -¿Y qué es entonces, -si algo hay- lo que da a la ciencia su superioridad sobre el conocimiento común? No, ciertamente, la sustancia o tema, puesto que un mismo objeto puede ser considerado de modo científico, o hasta anticientífico (…) La peculiaridad de la ciencia tiene que consistir en el modo como opera para alcanzar algún objetivo determinado, o sea, el método científico y en la finalidad para la cual se aplica dicho método.
M. Bunge. La investigación científica.

TEXTO 2: NACIMIENTO DE LA CIENCIA MODERNA: la génesis de la nueva mentalidad científica que surge durante el Renacimiento es fruto de una evolución a partir de los modelos precientíficos, como son el modelo organiscista y el modelo mágico, que desembocarán en el modelo mecanicista, paradigma de la ciencia moderna. El modelo organicista entiende el universo como un organismo vivo y explica su funcionamiento por medio de la analogía con el mundo biológico. Según este modelo, predominante en la ciencia griega, los procesos de la naturaleza son similares a los cambios de un ser vivo. El modelo mágico interpreta la naturaleza como una totalidad regida por los poderes ocultos en la que nada es ajeno a nada y todo está sometido a simpatía o relación de mutua influencia. Hacia el siglo XVII, surge el modelo mecanicista, que concibe la naturaleza como una máquina cuyo comportamiento es predecible porque no es arbitrario, sino que está sometido a regularidades, y, en consecuencia, puede ser reducido a leyes físicas y matemáticas.

TEXTO 3: son cuatro las clases de ídolos que asedian las mentes humanas. Para mayor claridad les hemos puesto nombres, de forma que a la primera clase la llamamos ídolos de la Tribu, a la segunda ídolos del Teatro (…). Los ídolos de la Tribu están fundados en la misma naturaleza humana y en la misma tribu o raza humana (…) Los ídolos de la Caverna son los ídolos del hombre individual (…). Hay también ídolos que surgen del acuerdo y de la asociación del género humano entre sí y a los cuales solemos llamar ídolos del Foro, a causa del comercio y consorcio entre los seres humanos (…) Finalmente están los ídolos que emigraron a los ánimos de los hombres desde los diferentes dogmas de las filosofías y también a partir de las perversas leyes de las demostraciones, a los cuales denominaremos ídolos del Teatro.
F. Bacon. La gran restauración. Aforismos sobre la interpretación de la naturaleza y el reino humano.


TEXTO 4: todo lo no deducido a partir de los fenómenos ha de llamarse hipótesis, y las hipótesis metafísicas o físicas, ya sean de cualidades ocultas o mecánicas, carecen de lugar en la filosofía experimental. En esta filosofía las proposiciones particulares se infieren a partir de los fenómenos, para luego generalizarse mediante inducción. Así se descubrieron la impenetrabilidad, la movilidad, la fuerza impulsiva de los cuerpos, las leyes del movimiento y de gravitación. Y es bastante que la gravedad exista realmente, y actúe con arreglo a las leyes que hemos expuesto, sirviendo para explicar todos los movimientos de los cuerpos celestes y de nuestro mar.
CIENCIAS FORMALES,  EMPÍRICAS Y HUMANAS.

CLASIFICACIÓN DE LAS CIENCIAS
1.       FORMALES
1.1. LÓGICA
1.2. MATEMÁTICAS
1.2.1.        ARITMÉTICA
1.2.2.        GEOMETRÍA
1.2.3.        ÁLGEBRA
1.2.4.        ESTADÍSTICA

2.       EMPÍRICAS
2.1. NATURALES
2.1.1.        ASTRONOMÍA
2.1.2.        FÍSICA
2.1.3.        QUÍMICA
2.1.4.        GEOGRAFÍA FÍSICA
2.1.5.        GEOLOGÍA
2.1.6.        BIOLOGÍA
2.2. SOCIALES O HUMANAS
2.2.1.        PSICOLOGÍA
2.2.2.        SOCIOLOGÍA
2.2.3.        ECONOMÍA
2.2.4.        HISTORIA
2.2.5.        GEOGRAFÍA HUMANA
2.2.6.        ANTROPOLOGÍA

3.       APLICADAS
3.1. INGENIERÍA
3.2. ARQUITECTURA
3.3. MEDICINA
3.4. FARMACIA

Las ciencias formales son aquellas cuyos enunciados no dicen nada sobre los hechos observables y, por lo tanto, la verdad de sus conclusiones depende únicamente de la corrección del uso de la deducción. El punto de partida se llama axioma (verdades evidentes que no necesitan demostración). Son necesarios además símbolos y reglas que deben ser definidos para operar dentro del sistema.
Las ciencias empíricas son aquellas que se refieren a hechos del mundo observable. Tratan de explicar los hechos y establecer leyes y teorías que permitan predecir. A las ciencias empíricas se las divide en naturales y humanas.

EL MÉTODO EN LAS CIENCIAS.
El método es un camino. La provisionalidad es una virtud propia del método científico para producir conocimientos parciales, aproximaciones que deben ser constantemente reanalizadas.
Las ciencias utilizan conceptos, hipótesis, leyes y teorías. Los principales métodos utilizados son: axiomático, inductivo, hipotético deductivo, hermenéutico.

Concepto: términos que forman parte del vocabulario de las ciencias. El concepto científico es aquel definido de forma tal que tiene un uso específico en cada ciencia. Por medio de los conceptos cada ciencia define su propio lenguaje. Así los conceptos adquieren sentido dentro de un contexto.

Hipótesis: cuando se tiene un problema es necesario sugerir alguna solución. Si estas sugerencias son formuladas en forma de proposiciones se considera que se estableció una hipótesis, la cual es una respuesta provisional a un determinado problema.

Leyes: son hipótesis demostradas. Pueden predecir comportamientos futuros y junto con otras leyes forman teorías.

Teorías: es un marco desde el que se interpreta la realidad.

FORMULACIÓN DE HIPÓTESIS.

Características de la hipótesis:
1.       Debe dar una respuesta al problema.
2.       Debe ser posible que se deriven de ella consecuencias, si se cumplen las consecuencias, será válida.
3.       Debe permitir previsiones o predecir comportamientos aun no observados.
4.       Debe ser siempre lo más simple posible desde el punto de vista sistemática para explicar el mayor número de casos posibles.

Ejemplo histórico:

PROBLEMA: por qué la tasa de mortalidad era tan alta en las mujeres parturientas de la 1° dicisión de maternidad del hospital general de Viena (Dr. Semmelweis 1818-1865)

HIPÓTESIS: puede ser debida a la “materia infecciosa” proveniente de las autopsias, presentes en manos de los doctores que las examinaban.

CONSECUENCIAS: si se lavan las manos con cal clorurada disminuirá. Se hizo así y la tasa disminuyó.

PREVISIONES: la mortalidad debería ser más baja en la 2° división porque no eran revisadas por portadores de “materia infecciosa”. SE comprobó que así era.


SIMPLICIDAD: el doctor descartó otras hipótesis más complejas cuya contrastación resultaba muy difícil y optó por la presentada


 MÉTODOS. CLASIFICACION DE LAS CIENCIAS. TEXTOS

TEXTO 1: El método científico es un rasgo característico de las ciencias, tanto de la pura como la de la aplicada: donde no hay método científico no hay ciencia. Pero no es infalible ni autosuficiente. El método científico es falible: puede perfeccionarse mediante la estimación de los resultados a los que lleva y mediante el análisis directo. Tampoco es autosuficiente: no puede operar en un vacío de conocimiento, sino que requiere algún conocimiento previo que pueda luego reajustarse y elaborarse; y tiene que complementarse mediante métodos especiales adaptados a las peculiaridades de cada tema.
M Bunge. La investigación científica

TEXTO 2: Las disciplinas científicas se caracterizan, entre otras cosas, por el uso de un vocabulario específico, de ciertas palabras y expresiones que no son del acervo común de los lenguajes comúnmente hablados, sino que son introducidas especialmente en un contexto científico. El sentido de tales términos no puede ser apresado plenamente si no se tiene un conocimiento mínimo de la disciplina en la que aparecen. No nos referimos a expresiones procedentes del lenguaje matemático puro (expresiones aritméticas, geométricas, algebraicas por ejemplo), sino términos que tienen, o pretenden tener, una referencia a la realidad empírica, pero cuyo manejo adecuado es muy difícil, cuando no imposible, para personas que no estén suficientemente entrenadas en la disciplina en la que aparecen. Ejemplos de tales términos o expresiones, característicos de distintas disciplinas científicas, son: “fotón”, “spin”, “campo electromagnético”, “entropía”, “momento angular”, “ion”, “placa tectónica”, “gen”, “reflejo condicionado”, plusvalía”, “juego de suma cero”. Alguno de ellos han hecho ya su entrada en el lenguaje común no científico, como es el caso de “entropía”, “reflejo condicionado” o “plusvalía”, pero, incluso en esos casos, su uso por parte de los hablantes no especializados suele ser metafórico, inseguro; en definitiva, el hablante normal es consciente de no ser capaz de usarlos con la misma soltura y propiedad con las que usa los términos usuales de su vida cotidiana, como “agua”, “árbol”, “montana”, “casa”, etc.
C. Ulises Moulines. La ciencia y su desarrollo
.
TEXTO 3: Una ley científica es una hipótesis de una determinada clase, a saber: una hipótesis confirmada de la que se supone que refleja un esquema objetivo. La posición central de las leyes de la ciencia se reconoce al decir que el objetivo capital de la investigación científica es el descubrimiento de esquemas o estructuras. Las leyes condensan nuestro conocimiento de lo actual y lo posible; si son profundas, llegarán cerca de las esencias. En todo caso, las teorías unifican leyes, y por medio de las teorías –que son tejidos de leyes- entendemos y prevemos los acontecimientos.
M. Bunge. La investigación científica.

TEXTO 4: Para poder analizar la naturaleza del universo, y poder discutir cuestiones tales como si ha habido un principio o si habrá un final, es necesario tener en claro lo que es una teoría científica. Consideraremos aquí un punto de vista ingenuo, en el que una teoría es simplemente un modelo del universo, o de una parte de él, y un conjunto de reglas que relacionan las magnitudes del modelo con las observaciones que realizamos. Esto sólo existe en nuestras mentes, y no tiene ninguna otra realidad (…) Una teoría es una buena teoría siempre que satisfaga dos requisitos: debe describir con precisión un amplio conjunto de observaciones sobre la base de un modelo que contenga sólo unos pocos parámetros arbitrarios, y debe ser capaz de predecir positivamente los resultados de observaciones futuras.
S. Hawking. Historia del tiempo

sábado, 27 de junio de 2015

EL MARICA, ABELARDO CASTILLO. (LECTURA COMPLEMENTARIA, TEMA PREJUICIOS)

EL MARICA 
Abelardo Castillo.

 Escuchame, César: yo no sé por dónde andarás ahora, pero cómo me gustaría que leyeras esto. Sí. Porque hay cosas, palabras, que uno lleva mordidas adentro, y las lleva toda la vida. Pero una noche siente que debe escribirlas, decírselas a alguien porque si no las dice van a seguir ahí, doliendo, clavadas para siempre en la vergüenza. Y entonces yo siento que tengo que decírtelo. Escuchame.

 Vos eras raro. Uno de esos pibes que no pueden orinar si hay otro en el baño. En la laguna, me acuerdo, nunca te desnudabas delante de nosotros. A ellos les daba risa, y a mí también, claro; pero yo decía que te dejaran, que cada uno es como es. Y vos eras raro. Cuando entraste a primer año, venías de un colegio de curas; San Pedro debió de parecerte, no sé, algo así como Brobdignac. No te gustaba trepar a los árboles, ni romper faroles a cascotazos, ni correr carreras hacia abajo entre los matorrales de la barranca. Ya no recuerdo cómo fue. Cuando uno es chico, encuentra cualquier motivo para querer a la gente. Solo recuerdo que de pronto éramos amigos y que siempre andábamos juntos. Una mañana hasta me llevaste a misa. Al pasar frente al café, el colorado Martínez dijo con voz de flauta: “Adiós, los novios”. A vos se te puso la cara como fuego. Y yo me di vuelta, puteándolo, y le pegué tan tremendo sopapo, de revés, en los dientes, que me lastimé la mano. Después, vos me la querías vendar. Me mirabas.

 –Te lastimaste por mí, Abelardo.

 Cuando hablaste sentí frío en la espalda: yo tenía mi mano entre las tuyas y tus manos eran blancas, delgadas. No sé. Demasiado blancas, demasiado delgadas.

 –Soltame –dije.

 A lo mejor no eran tus manos, a lo mejor era todo: tus manos y tus gestos y tu manera de moverte, de hablar. Yo ahora pienso que antes también lo entendía, y alguna vez lo dije: dije que todo eso no significaba nada, que son cuestiones de educación, de andar siempre entre mujeres, entre curas. Pero ellos se reían y uno también, César, acaba riéndose. Acaba por reírse de macho que es.

 Y pasa el tiempo y una noche cualquiera es necesario recordar, decirlo todo.

 Fuimos inseparables. Hasta el día en que pasó aquello yo te quise de verdad. Oscura e inexplicablemente como quieren los que todavía están limpios. Me gustaba ayudarte. A la salida del colegio íbamos a tu casa y yo te enseñaba las cosas que no comprendías. Hablábamos. Entonces era fácil contarte, escuchar todo lo que a los otros se les calla. A veces me mirabas con una especie de perplejidad, con una mirada rara; la misma mirada, acaso, con la que yo no me atrevía a mirarte. Una tarde me dijiste:

 –Sabés, te admiro.

 No pude aguantar tus ojos; mirabas de frente, como los chicos y decías las cosas del mismo modo. Eso era.

 –Es un marica.

 –Déjense de macanas. Qué va a ser marica.

 –Por algo lo cuidás tanto… 

Y se reían. Y entonces daban ganas de decir que todos nosotros, juntos, no valíamos la mitad de lo que valía él, de lo que valías, pero en aquel tiempo la palabra era difícil, y la risa fácil. Y uno también acepta -uno también elige-, acaba por enroñarse, quiere la brutalidad de esa noche, cuando vino el negro y dijo me pasaron un dato. Me pasaron un dato, dijo, que por las quintas hay una gorda que cobra cinco pesos, vamos y de paso lo hacemos debutar al machón, al César. Y yo dije macanudo.

 –César, esta noche vamos a dar una vuelta con los muchachos. Quiero que vengas.

 –¿Con los muchachos?…

 –Sí. Qué tiene.

 –Y bueno, vamos.

 Porque no solo dije macanudo, sino que te llevé engañado. Y fuimos. Y vos te diste cuenta de todo cuando llegamos al rancho. La luna enorme, me acuerdo: alta entre los árboles.

 –Abelardo, vos lo sabías.

 –Callate y entrá.

 –¡Lo sabías!

 –Entrá, te digo.

 El marido de la gorda, grandote como la puerta, nos miraba socarronamente. Dijo que eran cinco pesos. Cinco pesos por cabeza, pibes: siete por cinco treinta y cinco. Verle la cara a Dios, había dicho el negro. De la pieza salió un chico, tendría cuatro o cinco años. Moqueando, se pasaba el revés de la mano por la boca. Nunca me voy a olvidar de aquel gesto. Sus piecitos desnudos eran del mismo color que el piso de tierra.

 El negro hizo punta. Yo sentía una cosa, una pelota en el estómago. No me atrevía a mirarte. Los demás hacían chistes brutales. Desacostumbradamente brutales, en voz de secreto. Estaban, todos estábamos asustados como locos. A Roberto le tembló el fósforo cuando me dio fuego.

 –Debe estar sucia.

 Después, el negro salió de la pieza y venía sonriendo. Triunfador. Abrochándose. Nos guiñó un ojo.

 –Pasa vos, Cacho.

 –No, yo no. Yo, después.

 Entró el colorado, después Roberto. Y cuando salían, salían distintos. Salían no sé, salían hombres. Sí, esa era la impresión que yo tenía.

 Después entré yo. Y cuando salí, vos no estabas.

 –¿Dónde está César?

 No recuerdo si grité, pero quise gritar. Alguien me había contestado: disparó. Y el ademán -un ademán que pudo ser idéntico al del negro- se me heló en la punta de los dedos, en la cara, me lo borró el viento del patio, porque de pronto yo estaba fuera del rancho.

 –Vos también te asustaste, pibe.

 Tomando mate contra un árbol vi al marido de la gorda; el chico jugaba entre sus piernas.

 –Qué me voy a asustar. Busco al otro, al que se fue.

 –Agarró pa ayá –con la misma mano que sostenía la pava, señaló el sitio. Y el chico sonreía. El chico también dijo pa ayá.

 Te alcancé frente al Matadero Viejo; quedaste arrinconado contra un cerco. Me mirabas. Siempre me mirabas.

 –Lo sabías.

 –Volvé.

 –No puedo, Abelardo, te juro que no puedo.

 –Volvé, ¡animal! 

–Por Dios que no puedo. 

–Volvé o te llevo a patadas en el culo.

 La luna grande, no me olvido, blanquísima luna de verano entre los árboles y tu cara de tristeza o de vergüenza, tu cara de pedirme perdón, a mí, tu hermosa cara iluminada, desfigurándose de pronto. Me ardía la mano. Pero había que golpear, lastimar, ensuciarte para olvidarme de aquella cosa, como una arcada, que me estaba atragantando.

 –Bruto –dijiste–. Bruto de porquería. Te odio. Sos igual, sos peor que los otros.

 Te llevaste la mano a la boca, igual que el chico cuando salía de la pieza. No te defendiste.

 Cuando te ibas, todavía alcancé a decir: –Maricón. Maricón de mierda.

 Y después lo grité.

 Escuchame, César. Es necesario que leas esto. Porque hay cosas que uno lleva mordidas, trampeadas en la vergüenza toda la vida, hay cosas por las que uno, a solas, se escupe la cara en el espejo. Pero de golpe, un día, necesita decirlas, confesárselas a alguien. Escuchame.

 Aquella noche, al salir de la pieza de la gorda, yo le pedí, por favor, que no se lo vaya a contar a los otros.

 Porque aquella noche yo no pude. Yo tampoco pude.

lunes, 22 de junio de 2015

REALIDAD, CONOCIMIENTO Y VERDAD: ¿QUÉ CONOCEMOS SOBRE LAS COSAS?

REALIDAD, CONOCIMIENTO Y VERDAD: ¿QUÉ CONOCEMOS SOBRE LAS COSAS?

-          LA VERDAD ONTOLÓGICA: para los griegos, la verdad (aletheia) era permanente en las cosas y se la podía alcanzar con la mente. Los sentidos solo captan la apariencia, lo variable. Identificaban verdad y realidad.

-          VERDAD EPISTEMOLÓGICA: veritas significa exactitud y rigor. Verdadero sería un relato fiel y exacto. La verdad se desplaza de los objetos a los que se dice de ellos. Deja de ser una propiedad del ser para pasar a ser una propiedad del conocimiento.

-          VERDAD LÓGICA: acuerdo del pensamiento consigo mismo, es decir, ausencia de contradicción.

-          CRITERIOS DE VERDAD: ¿CUÁNDO UN ENUNCIADO ES VERDADERO O FALSO?

·         VERDAD EMPÍRICA Y VERDAD FORMAL: la verdad empírica es la correspondencia entre lo que se afirma y la realidad. La verdad formal es la coherencia entre las proposiciones.

·         VERDAD COMO CORRESPONDENCIA O ADECUACIÓN: esta verdad funciona dentro de una filosofía realista y parte de dos supuestos:
a)      Existe una realidad objetiva e independiente del pensamiento.
b)      El pensamiento puede acceder a esta realidad externa de él y concordar con ella.

·         VERDAD COMO COHERENCIA O NO CONTRADICCIÓN: coherencia de una proposición con el resto de los enunciados del sistema al cual pertenece. No necesita referencia a una realidad exterior. Es el criterio de las ciencias formales.

·         LA VERDAD COMO EVIDENCIA: es el criterio expuesto por Descartes: sólo son verdaderas aquellas proposiciones que no contengan el más mínimo motivo de duda. Es el caso de los axiomas científicos y los principios lógicos.

·         VERDAD COMO UTILIDAD: es la formulación pragmática. La verdad, coincide con lo útil. Es una concepción dinámica de la verdad, provisional y ligada a los resultados. Es muy próxima al relativismo.

·         TEORÍA RELATIVISTA: lo verdadero y lo falso depende del contexto, circunstancias históricas, geográficas, económicas o culturales del momento.


·         TEORÍA DEL CONSENSO: da a la verdad un carácter intersubjetivo al entenderla como un acuerdo entre los hablantes en una situación ideal de diálogo.

EL PROBLEMA DE LA VERDAD. TEXTOS DE TRABAJO

TEXTO 1: LOS GRADOS DEL CONOCIMIENTO: en la actividad de conocer podemos distinguir diversos grados que van desde la simple duda al auténtico saber, pasando por la opinión, la creencia o la certeza. La duda es la actitud mental que caracteriza el escepticismo en la medida que cuestiona la posibilidad de lograr algún conocimiento verdadero. En lo relativo a la creencia, es una opinión con mucho arraigo que considera que una afirmación es verosímil o, por lo menos, probable. Existen dos tipos de creencias: las racionales, que se fundamentan en buenas razones, y las irracionales, que son meras opiniones sin fundamento racional alguno. Entre estas últimas, encontramos las supersticiones. Por otro lado, la certeza es una convicción profunda que ofrece una gran seguridad y elimina la menor duda. Esto no significa que la certeza sea lo mismo que el saber. Por ejemplo, en la época medieval se tenía la certeza de que la corriente sanguínea de los seres humanos era ilimitada, y, en cambio, hoy sabemos que esto no es cierto. Así pues, para poder hablar de saber no es suficiente creer que un enunciado X sea verdadero, o de tener la certeza, sino que es necesario que X sea realmente verdadero. Por lo tanto,  podemos concluir que sólo cuando estamos informados de proposiciones verdaderas podemos afirmar que sabemos.

TEXTO 2: Hay dos clases de verdades: las de razón y las de hecho. Las verdades de razón son necesarias y su opuesto es imposible; y las de hecho son contingentes y su opuesto es posible. Cuando una verdad es necesaria, se puede hallar su razón por medio del análisis, resolviéndola en ideas y verdades más simples hasta llegar a las primitivas. Es de este modo como, entre los matemáticos, los teoremas (…) son reducidos por medio de análisis a las definiciones, axiomas y postulados.
G.W.Leibniz, Monadología

TEXTO 3: La cuestión es: ¿qué es ese algo con el que ha de coincidir la proposición, la frase o el juicio, para ser verdadera? Pudiera pensarse que la cosa es clara: la frase ha de coincidir con la situación, con el estado, con la realidad de las cosas, tal como se hallan fuera de nosotros. Sólo así es verdadera. Pero también surgen objeciones. Tenemos por ejemplo la proposición: “Esta rosa es roja”. Si afirmamos que la proposición es verdadera cuando la rosa es efectivamente roja, nos hallamos con que la cualidad de rojo no se da en el mundo externo, pues los colores sólo se originan en nuestros órganos visuales como efectos de la acción de determinadas ondas luminosas que caen sobre nuestros ojos (…) No puede, pues, decirse que nuestra frase es verdadera cuando se verifica en la situación exterior, pues no existe tal situación.

J.M.Bochenski, Introducción al pensamiento filosófico

CONDICIONANTES, ORIGEN Y LÍMITES DEL CONOCIMIENTO.

CONDICIONANTES DEL CONOCIMIENTO

-          Determinantes sociales: las limitaciones son los prejuicios religiosos y civiles y las ideas preconcebidas.


-          Prejuicios: son formas de pensar, valores y comportamientos asumidos acríticamente que impiden un modo autónomo de entender el mundo. Hay prejuicios religiosos y civiles. Para Kant depender de los prejuicios es ubicarse en una “minoría de edad” de la que es necesario salir. Para Marx en su análisis de la superestructura los prejuicios se manifiestan como imposiciones externas y conscientemente diseñadas por los poderes, o sea, manipulación. En la vereda opuesta Gadamer reivindica los prejuicios, ya que para él toda compresión parte de presupuestos o prejuicios que son lo que hace posible todo juicio y constituyen una memoria cultural que abarca mitos, tradiciones, etc Sin este bagaje cultural, nos resultaría imposible formarnos un juicio o idea de lo que sucede a nuestro alrededor.

-          Construcción social: el conocimiento de los individuos constituye la construcción social, la cual está integrada por el lenguaje, los derechos y las instituciones.

-          Conocimiento e intereses: Para Habermas hay tres tipos de conocimiento el técnico, el comunicativo y el emancipatorio.

·         Técnico: necesidad de dominar la naturaleza a fin de sobrevivir y mejorar las condiciones de vida.
·         Comunicativo: surge de la necesidad de organizar una vida en sociedad y en relación.
·         Emancipatorio: se basa en la necesidad de liberarse de las opresiones.

ORIGEN Y LÍMITES DEL CONOCIMIENTO

Origen: ¿de dónde proviene el conocimiento?

Límites: ¿hasta dónde nos es dado conocer?


-          RACIONALISMO: cree en la capacidad de la razón humana para alcanzar la verdad. Para Descartes el origen del conocimiento es la razón, dirigida por un método para alcanzar principios indubitables. Hay ideas innatas, que son aquellas que no provienen del conocimiento, son producidas por la razón. El conocimiento es ilimitado, el error surge de utilizar mal nuestra capacidad cognoscitiva. Esto constituye un CARÁCTER RACIONAL DE LA REALIDAD.

-          EMPIRISMO: El origen, límite y posibilidad del conocimiento es la experiencia. La razón por sí misma no puede alcanzar el conocimiento, a lo sumo puede reflexionar con datos aportados por la observación o la experimentación. Para Locke no existen ideas innatas. Somos una tabula rasa, todo comienza por los sentidos. La experiencia es interna (sensación) y externa (sentidos). Para Hume nuestra mente recibe experiencias y las organiza por medio de las leyes de asociación de ideas. Las ideas son imágenes de las expresiones que se producen en nosotros. Toda idea de lo que no encontremos impresión de la que deriva puede ser rechaza como las ideas de sustancia, Dios y alma. Sólo nos queda aceptar lo que proviene de la experiencia. El hábito, la costumbre y las creencias son el único conocimiento cierto.

-          KANT: ¿cómo el individuo construye el objeto de conocimiento? El objeto de conocimiento es una síntesis entre lo captado y estructuras que ordenan. La cosa conocida (fenómeno) resulta de la elaboración de los datos de los sentidos por nuestra forma de conocer. La experiencia unida a la razón tiene límites la experiencia y la subjetividad: sólo conocemos de la realidad los fenómenos es decir, aquello que yo percibo y tal como yo lo percibo. Lo que la realidad sea en ella misma (NOUMENO) es un misterio COSA-EN-SI.

CONDICIONANTES, LIMITES Y ORIGEN DEL CONOCIMIENTO. TEXTOS DE TRABAJO.

 TEXTO 1: El presupuesto general de la labor médica es, expresado en términos simples, que se debe conservar la vida como tal y disminuir tanto como se puede el sufrimiento. Se trata de un presupuesto muy problemático. El médico, gracias a sus recursos, mantiene vivo al enfermo incurable aunque éste le suplique que le libere de la vida (…). La medicina no se pregunta si la vida es digna de ser vivida o cuándo deja de serlo. Todas las ciencias de la naturaleza responden a la pregunta sobre qué tenemos que hacer para dominar técnicamente la vida. Las cuestiones previas de si debemos conseguir, y en el fondo queremos, ese dominio y si ese dominio tiene verdaderamente sentido, no son tenidas en cuenta o, simplemente, son contestadas de antemano afirmativamente.

M.Weber, El político y el científico.

TEXTO 2: INNATISMO RACIONALISTA: para los racionalistas, particularmente para Descartes, la existencia de ideas innatas, es decir, de ideas cuyo origen está en el mismo entendimiento, independientemente de cualquier existencia, es el punto central de su teoría del conocimiento, al mismo tiempo que el más discutido por los filósofos empiristas, quienes niegan la posibilidad de que existan tales ideas. Para Descartes son ideas innatas los primeros principios del entendimiento, los conceptos matemáticos y algunas ideas metafísicas. Hoy en día, ya nadie habla de ideas innatas al estilo cartesiano, pero sí continúan existiendo teorías innatistas para explicar, por ejemplo, el origen del lenguaje del ser humano.

TEXTO 3: Supongamos, pues, que la mente sea, como se dice, un papel en blanco, limpio de toda instrucción, sin ninguna idea. ¿Cómo se llega entonces a tenerla? (…) ¿De dónde extrae todo el material de la razón y del conocimiento? A estas preguntas contesto con una sola palabra: de la experiencia; he aquí el fundamento de todo nuestro saber, y de dónde en última instancia se deriva: “las observaciones que hacemos sobre los objetos sensibles externos, o sobre las operaciones internas de nuestra mente, las cuales percibimos, y sobre las que reflexionamos nosotros mismos, son las que proveen a nuestro entendimiento de todos los materiales del pensar”. Estas son las dos fuentes del conocimiento de donde partes las ideas que tenemos o que podemos tener de manera natural.

j. Locke, Ensayo sobre el entendimiento humano.

TEXTO 4: En la parte analítica de la crítica se demuestra: que el espacio y el tiempo son meras formas de la intuición sensible, es decir, simples condiciones de la existencia de las cosas en cuanto fenómenos; que tampoco poseemos conceptos del entendimiento ni, por tanto, elementos para conocer las cosas sino en la medida en que puede darse la intuición correspondiente a tales conceptos; que, en consecuencia, no podemos conocer un objeto como cosa en sí misma, sino en cuanto objeto de la intuición empírica, es decir, en cuanto fenómeno. De ello se deduce que todo posible conocimiento especulativo de la razón se halla limitado a los simples objetos de experiencia.
I.Kant, Crítica de la razón pura.




domingo, 14 de junio de 2015

¿ES POSIBLE EL CONOCIMIENTO?

¿ES POSIBLE EL CONOCIMIENTO?

ESCEPTICISMO RADICAL.

Gorgias (sofista) desconfía de poder alcanzar un conocimiento verdadero. “Nada existe, si algo existiera no lo podríamos conocer, y aunque algo existiera y lo pudiéramos conocer, no lo podríamos comunicar.” ≈ única posición honrada “la epojé”, es decir, suspender el juicio.

Esta postura puede conducir a: parálisis intelectual y desorientación moral.

ESCEPTICISMO MODERADO.

Hume centra su crítica en la relación causa-efecto. Esta relación es corroborada por ninguna experiencia concreta. Por lo tanto, nuestro conocimiento se convierte en cuestión de creencia. Creemos que ocurrió en el pasado, seguirá sucediendo en el futuro.
Nuestro conocimiento se limita a fenómenos que se manifiestan en los sentidos y nuestras afirmaciones sobre el mundo son producto de nuestra imaginación.

DOGMATISMO RADICAL

Tiene confianza ilimitada en la posibilidad de conocer. El hombre dogmático identifica el conocimiento con su percepción subjetiva. Sólo admite como válida su visión de las cosas.
Peligros: error, prejuicios, intolerancia, impide la ciencia.

DOGMATISMO MODERADO.


Tiene una confianza razonada en las capacidades humanas para lograr cierto saber sobre el mundo.
No es contrario a la actitud crítica sino que se funda en ella como base del conocimiento.

Descartes busca un punto de partida firme que permita alcanzar la verdad por sí misma independientemente de la autoridad o enseñanzas recibidas. Propone la duda para alcanzar un conocimiento cierto a modo de axioma. “Pienso, luego existo”, verdad indudable, clara y distinta.

LA ACTITUD CRÍTICA

Es una actitud de cautela a la hora de admitir como cierto cualquier conocimiento. La actitud crítica exige distanciarse de la actitud natural que consiste en  aceptar por verdadero lo que proviene de los sentidos.
La actitud crítica tiene que ser radical, es decir, examinar hasta la propia razón a pesar de ser el único instrumento adecuado para conocer.

LA ACTITUD FILOSÓFICA ANTE EL CONOCIMIENTO.

TEXTO 1: Si un individuo cree de hecho todas y sólo las ideas en que le resulta racional creer, o al menos, está siempre dispuesto a modificar su sistema de creencias en tal sentido, diremos de él que es racional en sus creencias. Si cree más ideas que las que racionalmente puede creer, diremos que es un dogmático; si cree menos, un escéptico.
J.Mosterín, Racionalidad y acción humana

TEXTO 2: Pues bien, desde ahora decimos que el fin del Escepticismo es la serenidad de espíritu en las cosas que dependen de la opinión de uno, y el control del sufrimiento en las que se padecen por necesidad.

TEXTO 3: Estamos determinados sólo por la costumbre a suponer que el futuro es conformable al pasado. Cuando veo una bola de billar moviéndose hacia otra, mi mente es inmediatamente llevada por el hábito al usual efecto, y anticipa mi visión al concebir a la segunda bola en movimiento. No hay nada en estos objetos, abstractamente considerando, e independientemente de la experiencia, que me lleve a formar una tal conclusión; e incluso después de haber tenido experiencia de muchos efectos repetidos de este género, no hay argumento alguno que me determine a suponer que el efecto será conformable a la pasada experiencia. Las fuerzas por las que operan los cuerpos son enteramente desconocidas. Nosotros percibimos sólo sus cualidades sensibles, y, ¿qué razón tenemos para pensar que las mismas fuerzas hayan de estar siempre conectadas con las mismas cualidades sensibles?
D. Hume: Compendio de un tratado de la naturaleza humana

TEXTO 4: La actitud crítica no “elimina” nuestra visión natural del mundo, sino que esta pura visión natural o espontánea de nuestro conocer adquiere dimensiones y perfiles de rigor susceptibles de muy diversas vías de justificación. En la actitud crítica no nos basta simplemente con conocer y saber que conocemos, sino que la actitud crítica ha de comenzar por formularse estas preguntas fundamentales: qué significa conocer, qué valor tiene el conocimiento, qué seguridad puedo llegar a tener en la posesión de mis conocimientos.
La actitud crítica ha de empezar por ser una actitud de precaución por la virtud de la cual yo no admita nada que no esté justificado en sí o en sus fundamentos. El término de esta actitud inicial de precaución será una actitud de serena valoración, que no tiene modo alguno por qué conducir al escepticismo.
S. Rábade Romeo, Estructura del conocer humano