miércoles, 1 de febrero de 2017

COMIENZO Y ORIGEN DE LA FILOSOFÍA. FILOSOFÍA Y POLIS. TRABAJO PRÁCTICO 1

El comienzo y el origen de la filosofía
Cuando preguntamos: ¿qué es la filosofía?, aquello por lo que preguntamos (la filosofía) procede de Grecia, pero también el modo cómo preguntamos tiene la misma procedencia. Hacer preguntas como: “¿qué es esto?”, es algo que inventaron los antiguos griegos. Pero, es necesario precisar un poco más este tipo de preguntas, puesto que tiene muchos significados. “Podemos preguntar: ¿qué es eso allá a lo lejos? Recibimos la respuesta, por ejemplo: eso es un árbol. La respuesta consiste en que damos su nombre a una cosa que no (re)conocemos bien.”
“Sin embargo, podemos seguir preguntando: ¿Qué es eso que llamamos «árbol»? Con la pregunta formulada ahora llegamos ya a la proximidad del qué es griego. Es aquella forma del preguntar que desarrollaron Sócrates, Platón y Aristóteles. Preguntan, por ejemplo: ¿Qué es lo bello? ¿Qué es el conocimiento? ¿Qué es la naturaleza? ¿Qué es el movimiento?”. Cuando, según el modo de preguntar de la filosofía que procede de los griegos, preguntamos “¿qué es esto?”, no pedimos que se nos instruya sobre el nombre de esa cosa, sino que queremos saber cuál es su ser, en qué consiste su esencia. Por ejemplo, en qué consiste lo bello, cuál es la esencia del conocimiento, cuál es el modo de ser propio de la naturaleza.

Preguntar “¿qué es la filosofía?”, implica remitirnos a una tradición, a un camino histórico, que comienza cuando esta actividad que llamamos “filosofía” fue inventada y que se desenvuelve hasta la actualidad cada vez que se vuelve a preguntar “¿qué es esto?”. Nos encontramos así con una historia de la filosofía, que comienza en algún lugar en las islas del mar Jónico hacia el siglo VII a. C. y que se extiende hasta la actualidad.
Cuando se investiga cómo comenzó algo, hay que remitirse a su historia; pero cuando se pregunta por el origen de algo, lo que se busca es el impulso o la motivación que mueve a ese algo, que lo ha originado. ¿Cuál es el origen de la filosofía? Es un impulso múltiple: Platón y Aristóteles decían que es el asombro el que lleva (no sólo en sus comienzos, sino siempre que se hace filosofía) a los hombres a filosofar. El asombro es la pasión -o mejor, el temple de ánimo- que mueve a la filosofía. El asombro nos impele a conocer porque nos hace patente la conciencia de no saber.
Para Descartes, el origen de la filosofía estaba en la duda. Dudar es poner a prueba una supuesta verdad. Para Descartes, aquello que impulsa a los hombres hacia la filosofía es la búsqueda de una verdad evidente, de un fundamento seguro y firme, que permita deshacerse de los prejuicios, de las opiniones infundadas y de toda autoridad externa. La duda impulsa a conocer porque expresa la necesidad de seguridad, de certeza, de fundamento. Karl Jaspers admite un tercer origen de la filosofía en lo que llama “la conmoción del hombre y de la conciencia de estar perdido”: hay ciertas situaciones límites (la muerte, el dolor, el azar, la lucha, la culpa, la desconfianza respecto del mundo) a las que reaccionamos (cuando podemos tomar conciencia de ello) con la desesperación y la conversión: “llegamos a ser nosotros mismos en una transformación de la conciencia de nuestro ser.”
“Dicho de otra manera: el hombre busca la salvación. Esta se la brindan las grandes religiones universales de la salvación. La nota distintiva de éstas es el dar una garantía objetiva de la verdad y realidad de la salvación. El camino de ella conduce al acto de la conversión del individuo. Esto no puede darlo la filosofía. Y sin embargo, es todo filosofar un superar el mundo, algo análogo a la salvación”.
Finalmente, el escritor argentino José Pablo Feinmann sostuvo que el origen de la filosofía está en la desesperanza. Ella “aparece en ciertos singulares momentos: cuando se siente que la historia no juega, necesariamente, del lado de uno, que nada tiene que ver con el progreso indefinido, que tiene avances pero también dolorosos y hasta cruentos retrocesos; cuando no se ve el horizonte ni se sabe cómo inventarlo. Aquí aparece. Cuando alcanzan los dedos de una mano para enumerar nuestras certezas”. La desesperanza nos mueve a conocer porque nos hace darnos cuenta de nuestra finitud, de nuestra limitación y de nuestra impotencia.

Polis y filosofía
¿Qué es la filosofía? Martin Heidegger dice que tanto la palabra “filosofía” como la pregunta “¿qué es...?” hablan en griego. Cuando dice que hablan en griego, no se refiere a que hayan sido inventadas por las griegos o expresadas en ese idioma, sino que tienen que ver con algo propio de los griegos y que no se puede comprender del todo sin tomar conciencia de lo que los griegos vivían.
Para comprender lo que quiso decir Heidegger, hay que considerar que la filosofía nace ligada a otro invento típicamente griego como es la polis. El término polis no tiene una traducción que sea adecuada. Se lo suele traducir por “ciudad” o por “ciudad-estado”, pero ambas traducciones son inapropiadas por lo siguiente: cuando se traduce por “ciudad” se tiene la idea de un conjunto de edificios, calles, plazas, barrios, avenidas, etc; a diferencia de otros lugares donde no hay edificios como, por ejemplo, el campo. Pero la polis no tiene que ver con la urbe, sino con una forma de vida particular que surgió entre los griegos, alrededor de lo que podríamos llamar la plaza pública o el ágora.
Traducir polis por “ciudad-estado” tampoco es adecuado, porque se entiende por Estado el aparato administrativo, el gobierno de una comunidad. Así entendido, el Estado se contrapone, en general, a la sociedad, que es el conjunto de los hombres que viven en común. La polis no es una forma de gobierno (ha habido diferentes formas de gobierno de la polis), sino que hace referencia a cómo los griegos se organizaron a sí mismos en comunidad. La polis es la forma propia de los griegos de la vida en común. Es una institución inédita en la antigüedad. No existía, antes de los griegos, una forma de vida como la que se desarrolló en las polis.
¿Qué es lo inédito en la polis? Todas las formas de organización de los pueblos anteriores asumían que había alguien que por alguna razón natural o sobrenatural estaba destinado a mandar sobre los demás y era el que tomaba las decisiones y establecía las leyes. En todas las formas anteriores de vida en común, la decisión acerca de qué era lícito y qué no era lícito, qué se podía hacer y qué no, quién vivía y quién moría, estaba en manos de un solo hombre, ya sea el emperador, el rey, el faraón, etc.. El poder se concentraba en uno y los demás se encontraban subordinados a las decisiones de este uno. Los griegos, en cambio, inventaron una institución en la que todos los ciudadanos (politai) participaban en común en las decisiones sobre los problemas comunes. No se trata de discutir acerca de todos los problemas: por ejemplo, si alguien quiere comprar un par de zapatos más caros o más baratos o si trata bien o mal a mis hijos o si tiene una situación próspera o se encuentra en la miseria; ello sólo incumbea él y a su familia o a grupo de pertenencia, pero no es algo común a todos los ciudadanos. Pero si el gobierno oprime a los ciudadanos o si atacan los persas o si la sequía ha hecho que se pierdan las cosechas, no son problemas de un ciudadano o de una familia o de un barrio, porque los que viven en el centro como los que viven en la periferia tienen el mismo problema si el gobierno no respeta las libertades o si invaden los persas o si no hay alimentos suficientes.
Los problemas que son comunes a todos requieren ser discutidos y resueltos en común. La forma de resolver este tipo de problemas que los griegos inventaron, es abrir un ámbito, un lugar, donde cada uno pueda plantear libremente los proyectos de solución para que, después de deliberar en común, todos los ciudadanos puedan resolver lo que se va a hacer. Por supuesto, para que esto pueda llevarse a cabo, son necesarias varias condiciones. La primera de ellas es que se haya renunciado a tomar decisiones por medio de la violencia. Si se creyese que el que tiene más fuerza es el que tiene el derecho a decidir en última instancia, entonces, siempre los que estén en una posición de debilidad, estarán excluidos de la decisión. En definitiva, las cuestiones se definirían de la misma manera que en culturas anteriores: arbitrariamente. La primera condición para que este sistema funcione, entonces, es que se haya renunciado a hacer la voluntad a través de la fuerza, de la violencia.
Una segunda condición es que los proyectos y los planteos que cada uno haga, sean mediatizados por la palabra. Esta es la razón por la cual, en la Antigua Grecia, la palabra y la deliberación empiezan a tener un papel preponderante en la organización de una comunidad. Anteriormente, sólo tenía relevancia la palabra de Dios o la palabra del Rey. Era una palabra que mandaba, que daba órdenes y que reclamaba obediencia incondicional. Pero, con los griegos, no basta con obedecer las órdenes que se imparten, sino que además hay que encontrar una forma por la cual la mejor solución sea la que todos acepten y obedezcan, y para esto es necesario dar argumentos, es decir, poder fundamentar lo que se dice. Si alguien cree que sabe lo que hay que hacer ante un problema determinado, tiene que dar algún tipo de argumentos para mostrar que esa solución es mejor que la que propone otro.
La preeminencia de la palabra, que comienza a aparecer como una condición de la vida en la polis, implica también un cierto ordenamiento o jerarquización de las palabras y esto es lo que podemos llamar la “lógica argumentativa”. Este tipo de resolución de problemas a través del diálogo, de la discusión o de la argumentación se vincula directamente con la filosofía.
La filosofía es, en alguna medida, una especie de ordenamiento, de sistematización de estos procedimientos, de estos métodos, por los cuales se busca la verdad. Se trata de una verdad que no está inmediatamente ligada al poder, que no depende del poder, como era en todas las concepciones antiguas, anteriores a la de los griegos, en las cuales el lugar del poder y el de la verdad coincidían. A veces, estos lugares aparecen poco diferenciados, como cuando al lado del rey está el brujo, el sacerdote, el mago o algún otro personaje que encarna el “saber”. En esos ejemplos, el poder y el saber aparecen personalizados en dos individuos distintos. De todas maneras el saber es como una función del que detenta el poder. El sabio solamente presta su palabra y da sus consejos, pero el que toma las decisiones en definitiva es el rey.
En la polis, el ámbito del poder y del saber se disocian, es decir que aunque alguien no tenga mayor fuerza o poder que otros, sin embargo, puede volcar la decisión del conjunto a su favor, si su propuesta es mejor, si la puede justificar de la mejor manera o si puede convencer al conjunto. Es decir que, desde el comienzo, la filosofía aparece vinculada a esta forma de organización de la comunidad, que podemos llamar “democrática”, entendiendo por tal cuando el conjunto participa en la toma de decisiones de lo que es común a todos ellos. No hay que confundir este significado con el de la democracia moderna, representativa, con parlamento, partidos políticos, etc. A diferencia de la democracia moderna, la organización de la polis griega requiere una participación directa. No hay representantes sino que cada uno de los ciudadanos ocupa su lugar, tiene su p Esta forma de organización de la vida que inventaron los griegos hace posible la autonomía en las decisiones. “Autónomo” es el que se da las leyes a sí mismo, el que no depende de las órdenes de otro, el que no depende de la decisión que toma el otro, sino que hace lo que decide por sí, conjuntamente con otros. Por esta razón, tanto la polis como la filosofía son muy recelosas de la autonomía y la valoran por sobre todas las cosas. De manera tal que toda actividad que no sea autónoma, que sea una actividad dependiente, subordinada, es algo despreciable. Si alguien realiza alguna cosa que “sirve para” tal otra, lo que tiene valor es esa otra cosa para la cual se está haciendo la actividad, no la actividad misma. Entonces, una actividad que está en función de otra cosa, una actividad que “sirve para”, por definición, no es valiosa en sí misma, porque no es autónoma, no vale por sí misma, vale por la otra hacia la que se dirige y de la cual depende. En la cultura actual suele preponderar la valoración inversa: lo que “vale” es aquello “que sirve”, a tal punto que resulta difícil encontrar ejemplos de actividades que valgan por sí mismas.
Estos rasgos que se han señalado como característicos de las polis griegas, se han obtenido destacando las semejanzas y prescindiendo de las diferencias históricas concretas, es decir, por abstracción. Las instituciones concretas evolucionan a través de los siglos, transitando por situaciones diversas: no son iguales al comienzo, en el curso de su desarrollo histórico o al final. La polis real fue pasando por diferentes grados y formas de participación, más o menos populares, más o menos violentas. Si se hace abstracción de los momentos particulares del desarrollo histórico de la polis, puede decirse que participaban todas las clases sociales. Por otro lado, no hay que olvidar que los ciudadanos participantes en las decisiones comunes no son todos los habitantes sino sólo los varones nativos mayores de edad.
Cada polis es autónoma con respecto a las otras. La polis es una institución local, está circunscripta a un lugar, a diferencia de una nación o un imperio que integra distintas regiones, lugares u organizaciones. La polis es una organización local, en la que sólo tienen participación los que han nacido en ese lugar. Los extranjeros, si son nativos de otra polis, tienen derecho a hablar pero no a decidir, no votan. Los niños, las mujeres y los esclavos no participaban de la asamblea ni podían hablar en ella. No eran considerados ciudadanos. En consecuencia, los “ciudadanos” eran solamente los varones nativos adultos (los que han pasado la adolescencia, los que pueden procrear y combatir).
Un primer rasgo que hay que tener en cuenta, entonces, es esta vinculación esencial entre el nacimiento de la filosofía, entendida como la exigencia de argumentar con razones y de deliberar en común y este funcionamiento de la institución de la polis: la resolución de los problemas comunes en común.

PARA PENSAR
1. ¿Cuál es el comienzo de la filosofía?
2. ¿Cuáles son los orígenes de la filosofía?
3. ¿Qué quiere decir que el término “filosofía” habla en griego?
4. ¿Cuáles son las condiciones que hacen posible el funcionamiento de la polis?
5. ¿Por qué la autonomía y la libertad son valores fundamentales para la polis y para la filosofía?
6. ¿Qué relación hay entre la “razón”, la polis y la filosofía?


TRABAJO PRÁCTICO 1: PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA


TRABAJO PRÁCTICO 1 ¿PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA?


Nos pasamos la vida haciendo preguntas: ¿qué hay esta noche para cenar?, ¿cómo se llama esa chica?, ¿cuál es la tecla de la computadora para «borrar»?, ¿cuánto son cincuenta por treinta?, ¿cuál es la capital de Honduras?, ¿adónde iremos de vacaciones?, ¿quién agarró mi celu?, ¿has estado en París?, ¿a qué temperatura hierve el agua?, ¿me quieres?

Necesitamos hacer preguntas para saber cómo resolver nuestros problemas, o sea, cómo actuar para conseguir lo que queremos. En una palabra, hacemos —y nos hacemos— preguntas para aprender a vivir mejor. Quiero saber qué voy a comer, adónde puedo ir, cómo es el mundo, qué tengo que hacer para viajar en el menor tiempo posible a casa o a donde viven mis amigos, etcétera. Si tengo inquietudes científicas, me gustaría saber cómo hacer volar un avión o cómo curar el cáncer. De la respuesta a cada una de esas preguntas depende lo que haré después: si lo que quiero es ir a Nueva York y pregunto cómo puedo viajar hasta allí, será muy interesante enterarme de que en avión tardaré seis horas, en barco dos o tres días y a nado aproximadamente un año, si los tiburones no lo impiden. A partir de lo que aprendo con esas respuestas tan informativas, decidiré si prefiero comprarme un billete de avión o un traje de baño.

¿A quién tengo que hacer esas preguntas tan necesarias para conseguir lo que quiero y para actuar del modo más práctico posible? Pues deberé preguntar a quienes saben más que yo, a los expertos en cada uno de los temas que me interesan: a los geógrafos si se trata de geografía, a los médicos si es cuestión de salud, a los informáticos si no sé por qué se me bloquea el ordenador, a la agencia de viajes para organizar lo mejor posible mi paseo por Nueva York, etcétera. Afortunadamente, aunque uno ignore muchas cosas, estamos rodeados de sabios que pueden aclararnos la mayoría de nuestras dudas. Lo importante es acertar con la persona a la que vamos a preguntar. Porque el carpintero no nos servirá de nada en cuestiones informáticas ni el mejor entrenador de fútbol sabrá quizá aclararnos cuál es la ruta más segura para escalar el Everest. De modo que la primera pregunta, anterior a cada una de las demás, es: ¿quién sabe más de esta cuestión que me interesa?, ¿dónde está el experto que puede darme la información útil que necesito? Y en cuanto lo tengamos localizado —sea en persona, en un libro, en Wikipedia o como fuere—, ¡a por él sin contemplaciones, hasta que suelte lo que quiero saber!

Como normalmente pregunto para saber qué debo hacer, en cuanto conozco la respuesta me pongo manos a la obra y la pregunta en sí misma deja de interesarme. ¿A qué temperatura hierve el agua?, pregunto, porque resulta que quiero cocerme un huevo para desayunar. Cuando lo sé, pongo el microondas a esa temperatura y me olvido de lo demás. ¡Ah, y luego me como el huevo! Sólo quiero saber para actuar: cuando ya sé lo que debo hacer, tacho la pregunta y paso a otra cuestión urgente.
Pero… ¿y si de pronto se me ocurre una pregunta que no tiene nada que ver con lo que voy a comer, ni con mis viajes, ni con las prestaciones de mi celular, ni siquiera con la geografía, la física o las demás ciencias que conozco? Una pregunta con la que no puedo hacer nada y con la que no sé qué hacer… ¿entonces, qué?
Vamos con otro ejemplo, para entendernos…  Supón que le preguntas a alguien qué hora es. Se lo preguntas a alguien que tiene un buen reloj, claro. Quieres saber la hora porque vas a tomar un tren o porque tienes que poner la tele cuando empiece tu programa favorito o porque has quedado con los amigos para ir a bailar, lo que prefieras. El dueño del reloj estudia el cacharro que lleva en su muñeca y te responde: «Las seis menos cuarto». Bueno, pues ya está: el asunto de la hora deja de preocuparte, queda cancelado.

Pero imagínate que en lugar de preguntar «¿qué hora es?» se te ocurre la pregunta «¿qué es el tiempo?». Ay, caramba, ahora sí que empiezan las dificultades.
Porque, para empezar, sea el tiempo lo que sea vas a seguir viviendo igual: no saldrás más temprano ni más tarde para ver a los amigos o para tomar el tren. La pregunta por el tiempo no tiene nada que ver con lo que vas a hacer sino más bien con lo que tú eres. El tiempo es algo que te pasa a ti, algo que forma parte de tu vida: quieres saber qué es el tiempo porque pretendes conocerte mejor, porque te interesa saber de qué va todo este asunto —la vida— en el que resulta que estás metido.
Preguntar «¿qué es el tiempo?» es algo parecido a preguntar «¿cómo soy yo?». No es una cuestión nada fácil de responder…
Segunda complicación: si quieres saber qué es el tiempo… ¿a quién se lo preguntas?, ¿a un relojero?, ¿a un fabricante de calendarios? La verdad es que no hay especialistas en el tiempo, no hay «tiempólogos». A lo mejor un científico te habla de la teoría de la relatividad y del tiempo en el espacio interplanetario; un antropólogo puede explicarte las diferentes formas de medir el paso del tiempo que han inventado las sociedades; y un poeta te cantará en verso la nostalgia del tiempo que se fue y de lo que se llevó con él… Pero tú no te conformas con ninguna de esas opiniones parciales porque lo que te gustaría saber es lo que el tiempo realmente es, sea en el espacio interplanetario, en la historia o en tu biografía. ¿De qué va el tiempo… y por qué se va? No hay expertos en este tema, pero en cambio la cuestión puede interesarle a cualquiera como tú, es decir, a cualquier otro ser humano. De modo que no hace falta que te empeñes en encontrar a un sabio para que te resuelva tus dudas: mejor será que hables con los demás, con tus semejantes, con otros preocupados como tú. A ver si entre todos encontráis alguna respuesta válida.
Te señalo otra característica sorprendente de esta interrogación que te has hecho. A diferencia de las demás preguntas, las que dejan de interesarte en cuanto te las contesta el que sabe del asunto, en este caso la cuestión del tiempo te intriga más cuanto más te la intentan responder unos y otros. Las diversas contestaciones aumentan cada vez más tu curiosidad por el tema en lugar de liquidarla: se te despiertan las ganas de preguntar más y más, no de renunciar a preguntar.
Y no creas que se trata sólo de la pregunta por el tiempo; si quieres saber qué es la libertad, o la muerte, o el Universo, o la verdad, o la naturaleza o… algunas otras grandes cosas así, te ocurrirá lo mismo. Como verás, no son ni mucho menos temas «raros»: ¿acaso es una cosa extravagante o insólita la muerte o la libertad? Pero tampoco son preguntas corrientes, o sea que no son prácticas, ni científicas: son preguntas filosóficas. Llamamos «filosofía» al esfuerzo por contestar esas preguntas y por seguir preguntando después, a partir de las respuestas que has recibido o que has encontrado tú mismo. Porque una característica de ponerse en plan filosófico es no conformarse fácilmente con la primera explicación que tienes de un asunto, ni con la segunda, ni siquiera con la tercera o la cuarta.
Encontrarás gente que para todas estas preguntas te va a prometer una respuesta definitiva y total, ya verás. Ellos saben la verdad buena y garantizada sobre cada duda que tengas porque se la contó una noche al oído Dios, o quizá un mago tipo Gandalf o Dumbledore, o un extraterrestre de lo más alucinante con ganas de hacer favores. Los conocerás enseguida porque te dirán que no preguntes más, que no te empeñes en pensar por tu cuenta, que tengas fe ciega y que aceptes lo que ellos te enseñan.
Ningún filósofo auténtico te exigirá que creas lo que no entiendes o lo que él no puede explicarte.
La filosofía es una forma de buscar verdades y denunciar errores o falsedades que tiene ya más de dos mil quinientos años de historia. Cada uno de los filósofos de los que hablaremos pensó sobre asuntos que también te interesan a ti, porque la filosofía se ocupa de lo que inquieta a todos los seres humanos. Pero ellos pensaron según la realidad en que vivieron, que no es igual a la tuya: o sea, las preguntas siguen vigentes en su mayor parte (¿qué es la verdad, la muerte, la libertad, el poder, la naturaleza, el tiempo, la belleza?, etcétera), aunque no conocieron, ni siquiera imaginaron la bomba atómica, los teléfonos móviles, Internet ni los videojuegos. ¿Qué significa esto? Pues que pueden ayudarte a pensar pero no pueden pensar en tu lugar: han recorrido parte del camino y gracias a ellos ya no tienes que empezar desde cero, pero tu vida humana en el mundo en que te ha tocado vivirla tienes que pensarla tú… y nadie más. Esto es lo más importante, para empezar y también para acabar: nadie piensa completamente solo porque todos recibimos ayuda de los demás humanos, de quienes vivieron antes y de quienes viven ahora con nosotros… pero recuerda que nadie puede pensar en tu lugar ni exigir que te creas a pies juntillas lo que dice y que renuncies a pensar tú mismo.

PARA PENSAR

1)    ¿Qué diferencias podés establecer entre las preguntas de orden práctico o cotidiano y la pregunta filosófica?
2)    ¿De qué sirve estudiar filosofía de hace más de 2000 años?
3)    ¿Por ningún filósofo puede pedirte que creas en él?
4)    ¿Por qué nadie puede pensar por vos?

UNIDAD I:¿QUÉ ES LA FILOSOFÍA?. TEMA 1: LA FILOSOFÍA NO SIRVE PARA NADA.

“LA FILOSOFÍA NO SIRVE PARA NADA”


En la época actual de los grandes avances tecnológicos, internet, aceleradores de partículas….¿ qué INFORMACIÓN podemos recibir de la filosofía?
NINGUNA
La filosofía es incompatible con las noticias y la información está hecha de noticias. Por ejemplo recibimos esta noticia con la siguiente información:
“Según la OMS cada día mueren 10.000 niños por desnutrición”
Opiniones posibles:
 -es un desajuste del ciclo macroeconómico global.
-es a causa de la superpoblación;
-es por el injusto reparto de bienes;
-es voluntad de Dios;
-es la fatalidad del destino;
-alguien podría decir: ¡en qué mundo vivimos!
Pero si cambiamos los signos podemos decir:
¿en qué mundo vivimos?
La respuesta científica podría ser:
-En el planeta Tierra
Una respuesta económica:
-en un mundo de injusticia en la distribución de la riqueza
Una respuesta religiosa:
-un mundo de pecadores.
Pero esto: NO EXPLICA QUE SIGNFICA ESTA INFORMACIÓN, NECESITAMOS UNA PREGUNTA FILOSÓFICA.

Diferencia FILOSOFÍA-CIENCIA.
Podemos distinguir tres niveles de entendimiento:
INFORMACIÓN                        Presenta hechos y mecanismos primarios.



CONOCIMIENTO                        Reflexiona sobre la información recibida, jerarquizando
                                             Su importancia y busca principios generales para                
                                             Ordenarlos.




SABIDURÍA                         Vincula el conocimiento con las opciones vitales o con valores
                                      Que podemos elegir, intentando establecer cómo vivir mejor de
                                    Acuerdo con lo que sabemos.

La Ciencia toma: INFORMACIÓN Y CONOCIMIENTO.
La Filosofía toma: CONOCIMIENTO Y SABIDURÍA.
Tanto la filosofía como la ciencia intentan responder preguntas. Entre sus orígenes estuvieron unidas. Pero…
La ciencia pretende explicar cómo esta hechas las cosas y cómo funcionan y la filosofía se centra en el qué significa para nosotros.
CIENCIA                                                           FILOSOFÍA
-Punto de vista impersonal.                           –El conocimiento tiene un sujeto
-Qué hay y qué sucede                                  -Cómo impacta en nosotros
-Multiplica perspectivas                                  -Enmarca saberes
-busca saberes sin suposiciones                     -Quiere saber si nuestros saberes son
                                                                 Verdaderos o ignorancia disfrazada.
-Se apoya en saberes anteriores                    -Es un camino solitario

Mientras la historia se pregunta por ejemplo : ¿qué sucedió con el hombre en la prehistoria? La filosofía se pregunta ¿qué es el tiempo?
Mientras la matemática se pregunta ¿qué relación hay entre los números racionales? La filosofía se pregunta ¿qué son los números?
Mientras la física se pregunta: ¿cómo es la estructura de un átomo? La filosofía se pregunta ¿cómo podemos saber qué hay dentro de nuestra mente?
Mientras la psicología se pregunta: ¿ cómo aprenden a leer los chicos? La filosofía se pregunta ¿qué es el lenguaje?
La ciencia da SOLUCIONES la filosofía da RESPUESTAS QUE NO SOLUCIONAN.
Las respuestas filosóficas NO solucionan las preguntas de lo real sino que más bien cultivan la pregunta y no ayuda a seguir preguntando.
DOS COSAS IMPORTANTES
1)    Uno puede investigar científicamente por otro pero no puede pensar filosóficamente por otro.
2)    Los avances científicos tienen como objetivo mejorar nuestro conocimiento de la realidad mientras que filosofar ayuda a transformar y ampliar la visión personal del mundo de quien se dedica a esa tarea.





domingo, 29 de enero de 2017

PROGRAMA 2017


CONTENIDOS:
BLOQUE 1 (PRIMER TRIMESTRE) QUÉ ES LA FILOSOFÍA.
UNIDAD I
·         El conjunto de la filosofía: distintas definiciones, la disciplina filosófica. La ciencia y la filosofía. Disciplinas filosóficas.
·         Orígenes de la filosofía
·         La filosofía en la perspectiva de la historia de la filosofía.
UNIDAD II
·        Sócrates. Platón. Aristóteles.

BLOQUE 2 (SEGUNDO TRIMESTRE) LOGICA-GNOSEOLOGÍA-EPISTEMOLOGÍA
UNIDAD IV
·         Lenguaje: comunicación y lenguaje, dimensiones. Comunicación no verbal.
·         Lógica: informal y formal.
UNIDAD V
·         Fuentes del conocimiento.
·         Problemas gnoseológicos.
·         Criterios de verdad.
UNIDAD VI
·         Qué es la epistemología.
·         Breve desarrollo histórico.
·         Clasificación de las ciencias.
·         Teorías epistemológicas.

BLOQUE 3 (TERCER TRIMESTRE) ANTROPOLOGÍA-ETICA-ESTETICA
UNIDAD VII
·         Algunos planteos epistemológicos.
·         Algunas respuestas a los problemas planteados.
·         Nociones de organización socio-política.
UNIDAD VIII
·         El problema ético
·         Grandes respuestas teóricas.
·         Etica aplicada.
UNIDAD IX
·         Sentido del arte.
·         Qué es la belleza
·         El problema en la actualidad,


jueves, 6 de octubre de 2016

TRABAJO FINAL. EVALUACION INTEGRADORA.

El trabajo puede ser realizado en forma individual o de a dos máximo. Resolver todas las consignas por escrito y se tomará en forma oral el día de la evaluacion integradora. Consignas:
  1. Exponer las principales características de los siguientes sistemas éticos: ética de los fines de Aristoteles; formalismo de Kant; utilitarismo de Bentham y Mill; axiologia de Scheler; existencialismo de Sartre.
  2. Elegir un artículo periodístico que presente un problema ético (inseguridad, aborto, droga, embarazo adolescente, etc) y analizarlos desde dos perspectivas: a) elegir dos de los sistemas éticos expuestos y analizarlos como si sostuvieran esas posturas. B) desde una postura personal.
  3. Explicar que estudia la estética. Exponer distintas visiones acerca de lo bello ( belleza objetiva, belleza subjetiva).
  4. Explicar las funciones del arte cono mímesis y como catarsis.
  5. Investigar sobre autores que hablen sobre la muerte del arte. Explicar sus posturas

domingo, 11 de septiembre de 2016

EL HOMBRE PARA MARX, NIETZSCHE Y FOUCAULT.


LA ALIENACIÓN DEL SER HUMANO
Durante el s XIX, cuando el modo de producción capitalista se extendía por todo el mundo, comenzó a percibiese que los Derechos del Hombre expresados en las constituciones y garantizados por el Estado no eran suficientes para asegurar la libertad de los seres humanos. Los ideales de libertad, igualdad y fraternidad que habían guiado a los revolucionarios franceses, se habían realizado para pocos. Algunos filósofos volvieron a preguntarse por la naturaleza del hombre.
MARX: en su concepción la principal condición humana es el trabajo. Ante todo consideraba que los seres humanos tienen necesidades físicas. Para satisfacerlas se relacionan con la naturaleza. A diferencia de los animales, producen sus propias formas de subsistencia. Los elementos que inventan para tal fin forman parte de su cultura. Marx llamaba trabajo a la actividad por la cual el ser humano transformaba la naturaleza utilizando determinados medios de producción. En el trabajo el hombre se realiza a sí mismo. Las personas se objetivan, (es decir ponen fuera de sí su capacidad creadora) mediante el trabajo. Pero la producción humana es social. Para Marx, en el capitalismo la producción se hizo demasiado compleja. Los obreros no son propietarios de los medios de producción sino que venden su fuerza de trabajo. Los capitalistas, poseen los medios de producción y se apropian de lo que producen los obreros a través de un salario. Los productos no pertenecen a los obreros que son sólo simples engranajes dentro de una fábrica. El producto del trabajo les parece ajeno, extraño. Este es el trabajo alienado, la actividad en que los seres humanos no realizan su capacidad creativa. Marx llama alienación al proceso por el cual el producto del trabajo humano se convierte en extraño para los trabajadores que lo han producido. Es un trabajo que deshumaniza. Considera que el trabajo no puede abolirse pero sí puede eliminarse el trabajo alienado aboliendo las relaciones sociales capitales.
EL HOMBRE COMO CREATIVIDAD.
NIETZSCHE: expresa las vivencias del movimiento llamado Romanticismo, cuando advierte que la forma de existencia surgida de la Revolución Industrial es síntoma de una vitalidad decadente y enferma. Para este pensador la vida es superación, creación. La prueba es la evolución natural, que muestra que todos los vivientes han ido creando especies superiores a excepción del hombre. La sociedad no busca superar al hombre sino conservarlo y esto es signo de estancamiento. Señala que existen dos tipos de vida diferente: la noble y la vil o plebeya. El noble es el que quiere que la vida evolucione aunque ello implique que muera. Nobleza y libertad se identifican. El hombre libre es un guerrero porque está dispuesto a arriesgar todo para que la vida avance. El vil es el que trata de sobrevivir sin arriesgar nada. La vida plebeya es incapaz de crear, es impotencia y debilidad. Este tipo de vida enferma se extendió por todo el cuerpo social y solo algunos genios, santos o héroes son capaces de ejercer su libertad creadora. Defiende la aristocracia y critica a la democracia. Desconfía de los movimientos multitudinarios a los que llama rebaños.
LA CRISIS DEL SUJETO Y LA POSMODERNIDAD.

FOUCAULT: cuestionó la noción moderna de sujeto y de subjetividad. Muestra que el iluminismo impuso una idea de la naturaleza humana, en la que ser humano significa sujeto racional, varón, blanco, europeo, ilustrado. Quedan excluido todos los que no tengan esta característica. La sociedad considera ciertos comportamientos como normales y los premia. Los sujetos son normados por la sociedad el anormal es castigado. Foucault considera que el iluminismo construyó un sujeto sujetado. Tomando las ideas psicoanalíticas de Freud, que mostró que lo que motiva las acciones de los individuos no es lo que ellos creen, piensan o saben, sino fuerzas inconcientes que no pueden ser controladas por la conciencia ni reducida a ella. Esto es contrario a las ideas modernas que daban supremacía a la razón. Por tal motivo Foucault piensa que la sociedad equivocó el camino. Ahora los hombres deben ver que la razón los reprime y deben salir las fuerzas inconcientes creadoras. Hay que liberarse de los modelos humanos impuestos por las creencias de la época.

domingo, 4 de septiembre de 2016

UNIDAD VI. ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA, GRECOLATINOS, JUDEOS CRISTIANOS Y MODERNIDAD.


La antropología filosófica es una disciplina de la filosofía cuyo objeto es el ser humano. La palabra antropología proviene del griego anthropos (hombre) y logos (estudio, conocimiento).
La antropología filosófica y la antropología científica comparten el mismo objeto de estudio: el hombre. Pero la filosófica se ocupa del problema del ser humano siguiendo el camino del pensamiento filosófico, es decir, enmarcando las cuestiones relativas al ser humano dentro deL  conjunto de lo que las cosas son y por su forma de ser. Es decir, estudia la forma de ser humanos a diferencia de otros seres.
EL SER HUMANO EN LA ANTIGÜEDAD, EDAD GRECOLATINA
La cultura grecolatina comprende las civilizaciones griega y romana. En esta cultura la realidad se representa como un kosmos, es decir, un conjunto compuesto por todas las cosas que existen en tanto están ordenadas de manera armónica y bella. Según esta concepción los seres y las cosas no están uno al lado del otro de manera desordenada, sino que componen un conjunto sujeto a poderes o fuerzas naturales que les imprimen un orden. El cosmos está ordenado jerárquicamente, es decir, hay seres más perfectos que otros, hay seres superiores y seres inferiores. Los superiores mandan y los inferiores obedecen.
Las fuerzas que gobiernan el cosmos componen lo que los griegos llaman Destino o Moira. Para ellos todos los seres están subordinados al Destino. La diferencia entre los dioses inmortales y los seres humanos mortales era que los primeros conocían el Destino y los segundos lo padecían.
El cosmos es eterno, no tuvo comienzo ni origen. Ningún ser está más allá del cosmos, que lo incluye todo. El orden cósmico rige sobre todos los seres que lo componen.
Esta representación se dio en los mitos, en el arte, en la religión pero no hubo un desarrollo sistemático. Los filósofos griegos veían a las personas dentro de un marco más amplio relativo al ser en general. Todos los seres formaban grados de un mismo ser, sujetos al mismo orden, a las mismas leyes del Destino. El ser humano era un modo de ser entre otros seres.
Los seres humanos, además, formaban parte de un orden superior, al que estaban subordinados como individuos y como miembros de una comunidad. Fuera de ese orden dejaban de pertenecer a la raza humana. Por eso era preferible la muerte al destierro: el muerto seguía formando parte de la familia que lo recordaba y se le rendía culto, pero el desterrado al ser excluido de la comunidad también dejaba de formar parte de la humanidad.
En tanto la realidad es concebida en forma monista, el cuerpo es visto en forma dual: alma (psique) y cuerpo (soma). El alma es de naturaleza simple, incorruptible e inmortal y el cuerpo es compuesto, es decir, puede descomponerse y morir.
El alma se asemeja más al ser de los dioses, mientras que el cuerpo se asemeja a los animales.
EL HOMBRE EN LA TRADICIÓN JUDEO-CRISTIANA
La cultura judeo-cristina es otra tradición fundamental que confluye con la grecolatina para construir la cultura occidental moderna.
Para esta tradición, Dios, que es eterno, es decir, no tiene comienzo ni final, ha creado el universo y, dentro de él, a los hombres. Todos los seres creados tuvieron un comienzo y tendrán un fin. El universo fue creado dedos acuerdo con un orden justo que se manifiesta en el equilibrio de las partes, en que cada ser tiene su lugar.tant
Para los semitas, el alma no es, como para los g riegos, un principio simple e inmortal, independiente del cuerpo, sino que es lao que da aliento de vida, lo que anima al viviente. El alma es inseparable del cuerpo. El que muere es el hombre  viviente. Por esta razón, l os semitas esperan la resurrección de los muertos, no de las almas. Entonces, no es una visión monista del hombre porque lo concibe como una unidad indisoluble y no como dos principios separables.
Para la tradición judeo cristina, el universo aparece atravesado por dos sentidos opuestos: por un lado, el orden y la justicia con la que Dios creó a todos los seres y la injusticia que los humanos introdujeron al mandato de Dios con su desobediencia. De modo que la realidad es dual porque esta atravesada por dos principios distintos y opuestos.
EL SER HUMANO EN LA CULTURA MODERNA OCCIDENTAL.
Lo que caracteriza a la modernidad es la confianza en las capacidades naturales de la razón, de la voluntad y de las fuerzas puramente humanas para orientar la convivencia social y resolver sus conflictos.
-Dualismo cartesiano: Descartes introdujo una pregunta relevante para la Antropología filosófica: pienso, luego existo, pero ¿qué soy?. Y respondió: “Yo no soy, pues, hablando con precisión, más que una cosa que piensa, es decir, un espíritu, un entendimiento o una razón, que son términos cuyo significado antes era desconocido.”El cuerpo es algo exterior al pensante. ¿cuál sería la relación entre alma y cuerpo? El alma tiene un cuerpo al que conduce como el piloto a un barco. Lo llamamos dualismo porque se concibe al hombre como la unión de dos sustancias. Este dualismo ha influido en la tradición occidental al conducir a una sobrevaloración de la razón y de la conciencia en contraposición a lo corporal, a lo sensible, a lo afectivo y a lo pasional. La conciencia resultó algo valioso y el cuerpo resultó despreciado y reprimido.
-Hobbes, el hombre lobo del hombre: el cuerpo humano es motivado por un principio hedonista, que consiste en la búsqueda del placer y huida del dolor. Como los recursos naturales necesarios para la subsistencia son escasos, lo cual lleva, según él, a que cada hombre sea potencialmente un enemigo para los demás. El enfrentamiento por la supervivencia deriva en un estado de guerra universal de todos contra todos.

-Los hombres como libre e iguales: tanto para Locke como para Rosseau los seres humanos somos iguales en derechos y naturalmente libres. Rosseau piensa que por mas depravada o corrupta sea una persona, siempre conserva un resto de conciencia que le ordena respetar la libertad de los otros. Lo que diferencia al ser humano de los animales no es la razón o entendimiento, sino la libertad, que es hacer lo que se desea siempre y cuando no impida a los otros seres libres hacer otro tanto. En esta concepción la libertad y el deseo se contraponen, la libertad es la voluntad de decidir y actua independiente de los deseos. El hombre es el único animal que puede obrar independientemente de los instintos naturales. La condición para que todos sean libres es que todos estén igualmente obligados a respetar la libertad de los otros y esto es a través de la ley.